Durante años, como mucha gente, he creído que para obtener aquello que deseaba sólo había un camino, ¡trabajar muy duro y sufrir! Es lo que nos enseñan constantemente. En casa o en la escuela, te dicen una y otra vez que debes estudiar, trabajar duro, conseguir un buen trabajo y finalmente así, podrás "vivir bien". Una casa, un coche, hijos... y a ellos les transmitirás estas mismas enseñanzas. Pero, ¿qué pasa cuando te esfuerzas y te sacrificas tanto para obtener buenas notas, poder acceder a la universidad, conseguir un buen trabajo? No disfrutas de la vida, la ves pasar. Pero tratas de convencerte de que es así como se hace, es lo que te han enseñado y es como debe ser.

Aquí estoy yo, disfrutando de la tarde, volando la cometa de Sofía y de repente... pensando en la vida!. Ahí llega, ya está aquí!... otra de mis reflexiones . Y me doy cuenta de lo que hago, de como lo hago de como lo disfruto, de lo poco que me cuesta algo que me parecía tan difícil -porque nunca lo había intentado, precisamente por eso-  resulta que volar una cometa no era difícil, tan solo mi mente se había hecho esa idea. Quizás de pequeño me lo pareció o alguien se encargo de "programármelo" insistiendo en lo complicado que sería y que no podría. En ocasiones no probamos a hacer algo por si fallamos, pero la cosa es esa... probar. En la vida o ganas o aprendes, solo eso!.

Cada día veo a más gente tratando de ser positiva, personas que buscan frases de ánimo y motivación en internet, que se compran libros, que "cuelgan" en sus perfiles de Facebook toda clase de "elementos" de motivación. Me pregunto por qué y mi respuesta es inmediata. La gente está triste, decaída, tiene incertidumbre sobre lo que va a pasar, sobre la economía mundial y sobre todo personal. Estamos viviendo un momento que nunca antes habíamos vivido. Nos enfrentamos a algo desconocido, eso por si solo ya es desconcertante, que además resulta ser una crisis mundial que no termina de remontar definitivamente.